*.- Recorrió los Enyeges para entregar frutas y verduras
Ixtlahuaca, Estado de México. MiBajo el sol generoso del norte mexiquense, entre caminos de tierra y saludos que se repiten por nombre y apellido, la jornada apenas comienza cuando la diputada local del PRI, Lety Mejía, aparece en la zona de Los Enyeges. No llega sola: la acompañan cajas llenas de color —jitomates rojos, calabazas verdes, zanahorias recién cortadas— que pronto se convierten en alivio para más de 500 familias.
Aquí, en Ixtlahuaca, donde el campo marca el ritmo de la vida diaria, cada visita tiene un significado distinto. No es solo la entrega de productos; es el gesto, la cercanía, la conversación breve pero sustancial. Mujeres que salen con bolsas reutilizables, adultos mayores que agradecen con una sonrisa contenida, niñas y niños que observan curiosos el ir y venir de la gente.
El programa #FrutasyVerdurasDeTemporada avanza como una respuesta concreta a la economía familiar. Los productos, subsidiados a bajo costo, representan un respiro en hogares donde cada peso cuenta. “Sí alcanza”, dice una vecina mientras revisa su bolsa; “así sí se puede”, responde otra, casi como eco colectivo.
Lety Mejía camina sin prisa, escucha, saluda, se detiene. No hay distinciones: la ayuda llega sin preguntar filiación, credo o condición. En cada punto, el mismo mensaje se repite con acciones: estar presente, regresar, cumplir.
La escena se repite en distintas comunidades de Ixtlahuaca, un municipio que conoce de carencias pero también de organización y esperanza. Y mientras el recorrido avanza, queda claro que más allá de los discursos, hay una narrativa que se construye a ras de suelo: la de una representante que apuesta por el contacto directo y por programas que, aunque sencillos, inciden en lo más inmediato —la mesa de las familias.
Así, entre canastas llenas y manos que se estrechan, la jornada termina como empezó: con la sensación de que, en estos rincones del Estado de México, la política también puede oler a campo y saber a temporada.
