Sáb. Jul 20th, 2024

Por: Arturo Albíter Martínez

· Oposición en el PRI le da pelea a Alejandro Moreno.

· Quiere cambiar estatutos en Asamblea del fin de semana, para quedarse al menos 8 años más.

· Ex gobernadores buscan aplazar la asamblea y que se nombre un Comité Nacional interino.

· En el extremo de la degradación que vive el PRI, se especula con insistencia que Alejandro Moreno podría recibir instrucciones desde Palacio Nacional.

· Los aliados de “Alito” en el Estado de México con total cinismo, ya se frotan las manos pues lo acompañarían el mismo periodo.

Este fin de semana, Alejandro Moreno, presidente nacional del tricolor tiene planeado dar un albazo en el Partido Revolucionario Institucional, modificar estatutos y quedarse al menos 8 años más al frente de un partido que vive uno de los peores momentos de su historia.

El cinismo es una las características que se observan tanto en la dirigencia nacional, así como la del Estado de México, que con Ana Lilia Herrera y Cristina Ruíz ya tienen planeado pasar el mismo tiempo que su “jefe” al frente de un instituto político que prácticamente está en ruinas.

Desde hace varias semanas hemos comentado en este espacio sobre la necedad de Alejandro Moreno, para quedarse y prácticamente desaparecer al PRI o reducirlo a un partido satélite, peleando con el Partido del Trabajo o el Partido Verde una posición.

Los números son claros, Alejandro Moreno llega a la presidencia del PRI y en casi seis años perdió 11 gubernaturas; llega a este momento con representantes en el ejecutivo estatal en sólo dos entidades, Nuevo León y Durango, ambas ganadas en alianza con el PAN y el PRD.

Mucho se le ha criticado el hecho de que en el peor momento de su historia, el dirigente priista aseguró una posición en el Senado por la vía plurinominal. Así que además de tener seguro un cargo durante seis años, quiere mantenerse en la dirigencia 8 años más.

Esto ha provocado que especialistas especulen sobre la posibilidad de que el líder nacional del tricolor tenga un acuerdo con representantes de Palacio Nacional.

Si bien es cierto que muchos abandonaron el barco argumentando que Alejandro Moreno los había orillado a tomar la decisión, otros se mantienen en el instituto político y ahora dan la batalla en contra del dirigente que más daño les ha hecho.

Con Dulce María Sauri al frente, al menos una veintena de ex gobernadores han conformado lo que se conoce como el Frente Amplio de Renovación Interna del Partido Revolucionario Institucional, que se han convertido en una oposición real al líder del partido que cínicamente quiere mantenerse 8 años más.

El Frente Amplio de Renovación busca en un primer momento la suspensión de la Asamblea Nacional, donde se tiene considerado que el embaucador de Alejandro Moreno, junto con sus cínicos aliados cambien los estatutos para reelegirse.

Argumentan que la Asamblea fue convocada precipitadamente y además cae en la ilegalidad porque todavía no termina el proceso electoral y es un lapso en el que los partidos políticos no pueden modificar sus documentos básicos.

Pero además buscan que Alejandro Moreno y su pandilla dejen el Comité Ejecutivo Nacional y se integre una dirigencia interina que se encargue de convocar a una nueva asamblea donde se elija al futuro líder del PRI.

En el 2029 el PRI va a cumplir cien años; si Alejandro Moreno junto con sus secuaces se mantiene en la dirigencia, para el 2030, no sería descabellado suponer que este partido corra la misma suerte del PRD.

EN EL ESTADO DE MÉXICO, SÓLO SILENCIO

Mientras en el plano nacional, un grupo de priistas que no están de acuerdo con Alejandro Moreno ya levantaron la voz y van a pelear hasta lo último por evitar que se convierta en algo así como el dueño del partido, en el Estado de México las cosas son diferentes.

Desde que Arturo Montiel llegó a la gubernatura mexiquense, el PRI estatal se convirtió en la punta de lanza nacional, existían operadores políticos en todo el país que apoyaban cuando se presentaban elecciones en otros estados.

Ahora ha quedado reducido a un grupo que sigue las órdenes de Ana Lilia Herrera, pero sobre todo de Cristina Ruíz que es la operadora directa de Alejandro Moreno.

Nadie levanta la voz, no hay oposición y Ana Lilia Herrera con un discurso similar al de su líder nacional se presenta como una “salvadora” que primero manda al enfermo a terapia intensiva.

Culpar a Alfredo del Mazo con Alejandra del Moral no es más que una pantalla de humo, que tiene la intención, de quitarse una derrota que es totalmente su responsabilidad.

Como ejemplo sobre el resultado que obtuvo el PRI mexiquense en la pasada elección se puede comparar con los tres pasados comicios.

En el 2015 el PRI ganaba en el Estado de México 84 municipios.

Para el 2018 bajó a 23 alcaldías y no se pensaba que tuviera un peor desempeño

Al trienio siguiente recuperó espacios y alcanzó el triunfo en 50 Ayuntamientos.

Con Ana Lilia Herrera al frente del PRI estatal y comandando los trabajos Cristina Ruiz, impusieron candidatos y planillas. El Resultado, ganan 20 espacios.

Priistas gobernarán el 16% de los municipios del Estado de México y no se pueden considerar como prioritarios.

ELÍAS RESCALA LÍDER DE LA FRACCIÓN PRIISTA CON EL APOYO DEL PRI ESTATAL

Pero que Alejandro Moreno se quede al frente del Comité Ejecutivo Nacional no es el único cambio que buscan con la modificación de estatutos, también quieren que sea el encargado de imponer a los líderes de las bancadas priistas en los estados y en la federación.

Así, es posible entender que Ana Lilia Herrera y Cristina Ruíz sean las que están detrás del “ultimo de los delmacistas”, Elías Rescala para ocupar de nueva cuenta la dirigencia del grupo parlamentario del PRI.

A nadie en la fracción tricolor se le pidió su opinión, mucho menos votación para elegirlo.

En estos tiempos, ninguna acción causa sorpresa por más increíble que parezca y si bien existe una oposición en el PRI nacional, no debe causar sobresalto, el hecho de que Alejandro Moreno y su pandilla, incluidos los mexiquenses, logren su cometido y se queden indefinidamente.