*.- Beatriz García Villegas dijo que el reto es entubar el mayor volumen de agua.
Estado de México, marzo de 2026. Aunque el Estado de México registra uno de los mejores años en disponibilidad de agua derivado de las lluvias y la administración del Sistema Cutzamala, el principal desafío sigue siendo la distribución del recurso, afirmó Beatriz García Villegas, vocal ejecutiva de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM).
Entrevistada al término de un recorrido de supervisión de obras de drenaje pluvial en la cabecera municipal de Jilotepec, la funcionaria explicó que, gracias a la coordinación con autoridades del Valle de México, se ha logrado almacenar agua en temporadas favorables, lo que permite atender la demanda durante el estiaje.
“Es uno de los mejores años. Hemos podido administrar el agua de manera que hoy contamos con reservas para enfrentar esta temporada”, destacó.
No obstante, subrayó que la problemática hídrica no radica únicamente en la disponibilidad, sino en la infraestructura para su distribución, ya que en diversas regiones el agua existe, pero no llega de manera equitativa a la población.
García Villegas indicó que el Valle de México es una de las zonas con mayor presión hídrica debido a la sobreexplotación de sus fuentes, mientras que en el norte del estado municipios como Soyaniquilpan y Jilotepec presentan contrastes en el acceso al recurso, con comunidades que cuentan con agua y otras que carecen del suministro.
En cuanto a la zona sur, señaló que, pese a contar con importantes recursos naturales como ríos, lagos y mantos acuíferos, también enfrenta problemas de distribución, por lo que se requiere ampliar la red hidráulica para garantizar el acceso equitativo.
García Villegas hizo un llamado a los gobiernos municipales para priorizar la planeación hídrica, especialmente mediante la implementación de planes hídricos municipales que permitan mejorar la infraestructura y la redistribución del agua.
Asimismo, advirtió sobre la problemática del suministro a través de pipas, donde, dijo, se han detectado prácticas inequitativas y costos elevados que afectan a la población, generando incluso esquemas de control en la distribución.
“La solución no es solo contabilizar el agua que tenemos, sino garantizar que llegue de manera justa a todas las comunidades”, enfatizó.
Finalmente, sostuvo que fortalecer la infraestructura hidráulica y la correcta gestión del recurso serán clave para asegurar el abasto en todo el territorio mexiquense.
