*.-¿Reunión de coordinación o llamado de atención?
La reunión sostenida esta tarde entre Horacio Duarte Olivares, secretario general de Gobierno del Estado de México, y la presidenta municipal de El Oro, Juana Elizabeth Díaz Peñaloza, lejos de despejar dudas, abre un abanico de interrogantes sobre la situación política que atraviesa el municipio.
De acuerdo con el propio funcionario estatal, el encuentro tuvo como finalidad dialogar sobre la problemática existente en El Oro y acordar la apertura de canales de comunicación con actores políticos y la ciudadanía, en línea con la instrucción de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez de privilegiar la paz social y la gobernabilidad.
No obstante, en política las formas y los tiempos también comunican, y es ahí donde surgen las lecturas críticas.
Un encuentro que llega tarde
El acercamiento se da después de semanas marcadas por tensiones políticas, inconformidades y señalamientos, lo que lleva a preguntarse si esta intervención del Gobierno del Estado no debió ocurrir antes, cuando el desgaste institucional aún era contenido y no evidente.
¿Diálogo o corrección política?
Aunque el discurso oficial se arropa en la palabra “diálogo”, en la práctica política mexiquense una reunión encabezada por la Secretaría General de Gobierno difícilmente se interpreta como un acto protocolario. Más bien, suele leerse como un mensaje de orden, conducción y corrección, dirigido a recomponer el rumbo de un gobierno municipal que enfrenta problemas de gobernabilidad.
El mensaje a la alcaldesa
La reiterada mención a la necesidad de dialogar con actores políticos y con la ciudadanía deja entrever que la falta de consensos y acuerdos previos pudo haber sido uno de los errores centrales de la administración municipal. La pregunta clave es si la alcaldesa asumirá este mensaje como un punto de inflexión o si lo dejará en el terreno de la simulación política.
¿Habrá resultados o solo fotografía?
Para la población de El Oro, el fondo del asunto no está en la reunión ni en el comunicado, sino en los resultados concretos: estabilidad política, gobernabilidad y atención a los problemas locales. Si en las próximas semanas no se observan cambios reales en la dinámica política del municipio, este encuentro quedará registrado como un acto correctivo sin impacto tangible.
Por ahora, el mensaje del Gobierno del Estado es contundente: la gobernabilidad no es opcional y el diálogo es una obligación. Falta ver si en El Oro este llamado se traduce en acciones concretas o si las tensiones continuarán acumulándose, con los costos políticos que ello implica.
