POR: ARTURO ALBÍTER MARTÍNEZ
· Jueces y magistrados electos se reúnen con empresarios.
· En una serie de reuniones encabezadas por José Monroy, los que habrán de tomar protesta hablaron de sus planes.
· Pasaron de posturas subjetivas como tener mayor acercamiento con la población y mejorar el sistema de justicia, hasta retratar lo que van a enfrentar.
· Desde hablar de acabar con el rezago, hasta las más reales que incluso denuncian falta de insumos básicos para operar eficientemente.
· Otra de las posturas que llamó la atención tiene que ver con el hecho de que una cosa es tener mayor apertura y otra muy diferente resolver con apego a derecho.
· COMENTARIO DEL DÍA: Empresarios y trabajadores denuncian ola de robos en la calle con los llamados moto-ratones y robo en establecimientos de comida ante oídos sordos y una ciudad imaginaria de Ricardo Moreno.
· PREGUNTA DEL DÍA: ¿Cuál es el fondo de exhibir a Enrique Peña en este momento? ¿En política existen las casualidades? ¿Le ha servido de algo mantenerse en el auto-exilio? ¿A final de cuentas le importará demasiado el caso, no pueden hacer nada en su contra y sigue viviendo como rey en Europa?
En una serie de encuentros entre jueces y magistrados electos con empresarios, se han dado a conocer posicionamientos, de los que en unas semanas habrán de tomar protesta en sus cargos luego de la elección de junio pasado.
Los encuentros han sido encabezados por el líder político y empresario, José Monroy que ha reunido a representantes del sector con los que habrán de formar parte del nuevo Poder Judicial tanto en la ciudad de Toluca, como en otros municipios como Tlalnepantla.
Ayer se presentaron ante líderes y representantes de diversas organizaciones, cinco servidores públicos que el próximo mes de septiembre asumirán su nuevo encargo, al menos en este grupo, la mayoría manifestó que tenían experiencia en tareas del Poder Judicial.
ENTRE POSICIONAMIENTOS SUBJETIVOS HASTA ENFRENTARSE A UNA REALIDAD QUE CONOCEN MUY BIEN.
Entre los invitados figuraron Paola Acosta, Magistrada de circuito en materia de trabajo; Carmen Nayeli Ortega, jueza en materia penal; Aimee Michellle Delgado, jueza en materia mercantil; Carlos Dotor, juez y Rosa Elena Quetzalia Barón, magistrada electa en materia civil.
Sus primeras participaciones fueron posturas con las que daban a conocer asuntos subjetivos que no tenían mucha diferencia con los argumentos durante las campañas.
Entre otras ideas destacaban la justicia de puertas abiertas, sensible y humana; sería muy complicado medir que en verdad tengan un desempeño positivo en estos aspectos.
Tratarán de estar más cerca de la población y escuchar las demandas que tengan en el desempeño de sus funciones.
Tienen un compromiso con la honestidad y con la aplicación de la ley, aunque en materia penal siempre tendrán a alguien que quedará inconforme con la resolución que den.
También anotaron que van a escuchar a la gente y los sectores de la población, pero al final tendrán que hacer valer la ley y actuar conforme a lo que se anota en el marco jurídico.
En cuanto a la apertura fue un tema que comentaron en reiteradas ocasiones, aunque tampoco es posible determinar las metas que alcanzaran con esa llamada apertura.
Incluso hablaron de realizar audiencias para estar en contacto con la población, para que comprendan porque se tienen las resoluciones.
Otro más habló sobre el hecho de que ahora el Poder Judicial tendrá una mejor colaboración con otros poderes.
Incluso una de las ponentes se atrevió a realizar una temeraria afirmación que no fue secundada, en el sentido que llegarían para acabar con el rezago y a dictar resoluciones en menos tiempo.
POSTURAS MÁS REALISTAS Y LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTARÁN.
Conforme avanzó la reunión, algunos jueces y magistrados electos se abrieron en sus planteamientos y comentaron sobre un panorama más realista de lo que les espera una vez que asuman el cargo.
Incluso con mayor interés de parte de los representantes de la iniciativa privada, fue posible escuchar que no será sencillo el cambio.
Para empezar tienen grandes rezagos en diversos aspectos que van desde el personal insuficiente, instalaciones, número de juzgados y hasta en el abastecimiento de insumos primarios como es el caso de impresoras carentes de toner.
En este sentido la postura fue clara, la carga de trabajo no es posible resolverla porque no tienen suficiente personal, ni juzgados; calificaron como denigrante que no tengan los insumos necesarios para trabajar.
Se supone que para tener un desempeño eficiente, se debe contar con un promedio de 60 juzgadores por cada 60 mil personas. Lamentablemente en este momento el promedio es que por cada 60 mil habitantes se cuenta con un solo juzgador.
La especialización fue otro asunto que llamó la atención, porque sólo los secretarios, reciben capacitación y el titular de los juzgados no lo hace de la misma forma. No es posible tampoco que la determinación del perito oficial tenga mayor peso.
A final de cuentas, no será posible observar un cambio milagroso en el Poder Judicial.
COMENTARIO DEL DÍA: EMPRESARIOS Y TRABAJADORES PREOCUPADOS POR AUMENTO DE ASALTOS CON LOS MOTO-RATONES Y A NEGOCIOS.
Durante el fin de semana y justo en la reunión entre jueces y magistrados electos se habló de la inseguridad y se comentaron diversos casos que contradicen totalmente lo que el alcalde Ricardo Moreno presume todos los días.
Así que, o son casos aislados o el edil miente.
Cada día aumenta más la preocupación de los asaltos de los llamados moto-ratones en calles del centro de la ciudad.
Casos cerca de rectoría. Moto-ratones se le cierran a un automovilista, lo encañonan un par de delincuentes, lo bajan de su vehículo y los despojan de todo lo que traigan de valor. En ocasiones los golpean si se resisten y hasta los han obligado a realizar transferencias.
Sujetos en moto con sudaderas y cubrebocas.
El dueño de un establecimiento de comida acusó que en una de las colonias cercanas a la preparatoria 2, un sujeto armado entro a su negocio y a los clientes que estaban en el lugar, así como a los trabajadores los despojó de celulares y dinero.
Si prefieren no dar sus nombres, mucho menos presentarán la denuncia por lo tardado, porque no le tienen confianza a los cuerpos de seguridad, mucho menos a los que laboran en la fiscalía, ingresar al Ministerio Público es un suplicio.