Lun. Abr 27th, 2026

La noche cayó sobre la Plaza Juárez y no quedó un solo espacio vacío. Desde horas antes, familias enteras, grupos de amigos y parejas comenzaron a ocupar cada rincón del corazón de Lerma, anticipando lo que prometía ser una velada inolvidable. Y lo fue.

El ambiente se encendió cuando apareció en el escenario Fidel Rueda, uno de los máximos exponentes del norteño banda. Bastaron los primeros acordes para que el público estallara en aplausos y gritos. Sombreros al aire, celulares encendidos y miles de voces coreando sus canciones marcaron el ritmo de una noche que se vivió con intensidad de principio a fin.

Con más de dos décadas de trayectoria, nominaciones a premios internacionales como los Latin Grammy y los Billboard, y una conexión genuina con su público, Fidel Rueda demostró por qué sigue siendo referente del género. Cada tema fue celebrado como un himno, cada pausa fue aprovechada por los asistentes para vitorear su nombre.

Pero la emoción no terminó ahí. La fiesta continuó, días antes, con la presencia de El Chapo de Sinaloa, quien con su estilo inconfundible llevó la energía al punto más alto de la noche. Su interpretación hizo vibrar la Plaza Juárez, provocando que miles de lermenses cantaran a todo pulmón en una comunión musical que difícilmente se olvidará.

Además de la presentación estelar de Sabino y de las actividades culturales que exhalta la cultura China.

Así, entre luces, música y una atmósfera cargada de alegría, el Festival Cultural Martín Varejón —en su doceava edición— se acerca a su gran cierre, dejando claro que la cultura y el espectáculo siguen siendo punto de encuentro para la comunidad.

La expectativa ahora se centra en la clausura, que estará a cargo de Edith Márquez, una de las voces más reconocidas de México, quien promete poner el broche de oro a una celebración que ya es parte de la identidad de Lerma.

La Plaza Juárez fue testigo de una noche donde la música no solo se escuchó: se sintió, se cantó y se vivió.