Justicia Restaurativa busca reparar
el daño y reducir la reincidencia
La Justicia Restaurativa busca que las personas afectadas por un delito tengan voz y que quienes lo cometieron comprendan el daño causado, asuman su responsabilidad y participen en su reparación.
El modelo puede aplicarse desde la denuncia y durante distintas etapas del proceso penal. En su fase inicial contempla principalmente delitos culposos y puede permitir acuerdos reparatorios antes de la vinculación a proceso. Entre los casos más frecuentes están lesiones, daños a vehículos y robos sin violencia.
Los procesos son voluntarios y confidenciales, y la reparación no necesariamente es económica: también puede atender afectaciones emocionales, familiares o morales. En la etapa de ejecución de sentencia puede aplicarse incluso en delitos graves, aunque participar no implica la liberación de una persona privada de la libertad.
De acuerdo con Israel Cepeda López, mediador del Centro Público de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias del Poder Judicial del Estado de México, el objetivo es que el responsable pase de justificar sus actos a comprender sus consecuencias y evitar que vuelvan a repetirse.
En lo que va del año se han iniciado más de 210 casos de Justicia Restaurativa para adultos y concluido aproximadamente 215, con la reparación del daño y la reflexión sobre las consecuencias del delito como ejes centrales.

