Dom. Abr 21st, 2024

Por: Arturo Albíter Martínez

· El penúltimo informe del rector Eduardo Barrera se recordará por el abandono de la mandataria estatal.

· ¿Será el inicio de una recomposición en la UAEM?

· Se acabaron, al menos por seis años, los rectores emanados del PRI.

· Comentario del día: Caos gubernamental por orden de regresar a personal a su unidad de adscripción.

· La gobernadora Delfina Gómez avaló la orden y mientras todo se acomoda habrá tiempo de atraso en el trabajo gubernamental. Despidos sin contemplaciones.

Las cifras y logros que el rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Eduardo Barrera intentó destacar durante su tercer informe de labores pasaron a segundo término, ni la matrícula y mucho menos el enfoque académico y científico que intenta retomar la institución fueron lo más importante.

Incluso la situación apunta a que de todo el periodo que el actual rector ha estado frente a la Máxima Casa de Estudios, lo más recordado será el tercer informe, no por lo que dijo, sino por la notoria ausencia de la mandataria estatal, Delfina Gómez.

No había informe al que no asistiera el gobernador en turno, lo habían acompañado, lo que le daba a la institución la importancia que tenía en el plano de la educación superior.

Y es que al momento de calificar el trabajo de algún funcionario siempre se hace tomando dos aspectos como referencia, el primero tiene que ver con los resultados que obtuvo en lo que se refiere a la calidad, formación e influencia de la institución y otra tiene que ver con la percepción.

Por ejemplo en el caso del mal recordado Alfredo Barrera, de las cosas que más lo identifican fue la manifestación que hizo frente al Congreso local y la posterior huida de jóvenes que lo increpaban en una motocicleta en sentido contrario en calles del centro de la capital.

EL CAMBIO DE LAS FORMAS EN LA UAEM

Los gobernadores del PRI, por el momento no están más en Palacio de Gobierno y la administración estatal vive tiempos de cambios. Esas modificaciones llegaron hasta la UAEM.

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En el penúltimo informe de labores el rector Eduardo Barrera se tiene que conformar con un representante y eso habla de que se acabó una etapa y viene otra forma de gobernar, con prioridades diferentes.

Cuatro cambios se pueden ver de primera instancia.

Primero, lo que ya mencionamos, evidentemente es el fin de los rectores que fueron o impuestos o al menos avalados por mandatarios priistas y así será en al menos otros cinco años o para el próximo periodo.

Segundo, aunque digan lo contrario, la Gobernadora Delfina Gómez marco distancia con la UAEM y ya existen otras prioridades.

Tercero, una lectura más tiene que ver con el hecho de que el rector y evidentemente su gabinete pueden no sentir el respaldo del titular del ejecutivo, aunque de las dos partes digan lo contrario.

Cuarto, todo apunta a que al menos políticamente inicia una recomposición en la Máxima Casa de Estudios, no se debe dejar de lado que luego del penúltimo informe de labores, empieza prácticamente la carrera para ocupar el cargo en el 2025.

Ahora sólo queda esperar, para observar los perfiles de quienes intentarán ocupar el cargo.

¿Acaso serán algunos que en otro tiempo era impensable verlos como aspirantes serios?

COMENTARIO DEL DÍA: CAOS Y HASTA PARÁLISIS TEMPORAL EN EL GEM POR MOVIMIENTOS DE PERSONAL.

El último trimestre del año pasado no se observaron grandes cambios en el personal de la administración estatal. La mayoría de los empleados, sobre todo de confianza, los de contratos y mandos medios se mantuvieron en sus posiciones.

Aunque la guerra con todo lo que se relacionara con el PRI o el PAN ya se dejaba notar. Sólo era voltear a ver lo que sucedía en la Secretaria del Trabajo, donde el titular avalaba que exigieran renuncias a todo aquel que se identificaba con el tricolor, sobre todo a los que se consideraban como operadores.

No se guardaron las formas, abiertamente pidieron renuncias por ser priistas.

La mayoría mantuvo su empleo, al menos hasta fin de año.

Desde enero las cosas cambiaron, como si se tuviera un compromiso de mantener al personal o la mayoría para que cobraran sus beneficios de fin de año y entonces si se multiplicaron las exigencias y solicitudes de renuncias.

En algunos casos sin contemplación alguna, sin importar si estaban a punto de jubilarse o no, si llevaban una vida en la institución. Lo importante era la plaza.

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Y aunque en apariencia suene fuerte, lo cierto es que la nueva administración tiene la facultad de hacerlo.

Ahora, llegaron al extremo de regresar a todo el personal a su unidad administrativa de adscripción y es que muchos trabajadores estaban comisionados en áreas diferentes. Y tenían muchos años desempeñándose en esos puestos.

El objetivo aparente es tener un control sobre el personal, pero el proceso no fue gradual, todas las dependencias tienen la orden desde gubernatura de hacer los cambios.

También tendría que ver con el recuento de personal y saber cuántos y donde se encuentran los que están sindicalizados, los que quedan de confianza, así como los que son de contrato. Buscan más plazas.

Se estima que son pocos los que van a quedar, la renovación de personal en el GEM continuará.

Así será posible terminar todo el proceso de despidos y traer como en otros tiempos a personal que no vive ni en el Estado de México.

El tiempo de adaptación será un problema, porque muchos puestos son operativos y hasta de atención al público. Mientras tanto, habrá desatención y retrasos.

Una pregunta interesante es: ¿Cuántos de esos trabajadores que ahora despiden habrán votado por Morena esperando ser parte de un cambio y ahora deben buscar otro empleo, si es que la edad se los permite?