Jue. Mar 12th, 2026

Por: Victor Yåñez

*.- Movilidad, poder y señales desde Toluca

El relevo en la Secretaría de Movilidad del Estado de México no fue un simple ajuste administrativo. Fue, en realidad, un movimiento quirúrgico con destinatarios claros y un mensaje político contundente.

La designación de Juan Hugo de la Rosa García como nuevo titular de Movilidad, confirmada este 15 de enero por la propia gobernadora Delfina Gómez Álvarez, marca un punto de inflexión en la dinámica interna del gobierno mexiquense. Aunque el cambio se venía anticipando desde hace semanas en los corrillos políticos, su oficialización despeja dudas y abre nuevas lecturas.

La salida de Daniel Sibaja no puede explicarse únicamente desde lo personal o lo técnico. Su cercanía con el grupo político de Higinio Martínez Miranda y, sobre todo, su apertura a tender puentes con figuras como Alejandra del Moral, excandidata del PRI, terminó por colocarlo fuera de la línea política que hoy busca consolidar la mandataria estatal. En un gobierno que aún enfrenta inercias del pasado y tensiones internas, Sibaja dejó de ser visto como un alfil propio.

Con Juan Hugo de la Rosa, exalcalde de Nezahualcóyotl en dos periodos y operador político probado, Delfina Gómez apuesta por experiencia, control territorial y lealtad política. No es un nombramiento menor: Movilidad es una de las áreas más sensibles del gobierno estatal, con impacto directo en millones de mexiquenses y con un alto valor estratégico rumbo a los próximos procesos electorales.

El mensaje es claro:

la gobernabilidad no se negocia con grupos, se ejerce desde el Ejecutivo.

Los otros nombramientos —la ratificación de Joel González Toral en la Junta de Caminos, así como las designaciones de Leo Larraguivel Hinojosa en el Registro Civil y David Silva Miranda en el Instituto de la Función Registral— refuerzan la narrativa de orden y control institucional. Perfiles técnicos, con trayectoria y sin estridencias, que apuntalan la estructura administrativa del gobierno.

Para quienes aún insistían en ver a la gobernadora como una figura decorativa o subordinada a los liderazgos históricos de Morena, esta decisión funciona como una respuesta directa. Delfina Gómez mueve piezas, redefine equilibrios y deja en claro que las decisiones estratégicas pasan por su escritorio.

¿Es un reordenamiento político necesario o un ajuste de cuentas interno?

¿Fortalece a Morena en el Estado de México o exhibe sus fracturas?

Por ahora, lo cierto es que en Toluca el tablero se está reacomodando… y quien mueve las piezas ya no pide permiso. Por ahora.