Donato Guerra, Estado de México. Bajo un cielo limpio y con el aire fresco de la mañana recorriendo la plaza principal, el lábaro patrio comenzó a elevarse con solemnidad en el corazón de Donato Guerra. El silencio respetuoso se transformó en un coro firme cuando las voces entonaron el Himno Nacional, mientras la bandera ondeaba orgullosa, recordándonos que México se construye todos los días desde lo local.
El Ayuntamiento de Donato Guerra, que preside Carmen Albarrán, acompañado por servidores públicos estatales y municipales, encabezó la ceremonia cívica con motivo del Día de la Bandera, una fecha que no solo marca el calendario, sino que reafirma nuestra identidad como nación.
Los uniformes impecables, las miradas firmes y las manos al pecho reflejaron el profundo respeto hacia uno de los símbolos más queridos por el pueblo mexicano. Cada paso de la escolta, cada orden pronunciada con claridad, resonó como eco de historia y pertenencia.
No fue solo un protocolo: fue un encuentro con nuestras raíces. La bandera, con sus colores verde, blanco y rojo, recordó las luchas, los ideales y los sueños compartidos que nos definen como mexicanos. En ese instante, generaciones enteras parecieron converger en un mismo sentimiento de unidad.
La ceremonia dejó claro que el civismo no es una formalidad, sino un compromiso vivo. En Donato Guerra, el amor por México se expresó con respeto, identidad y la convicción de que servir a la patria comienza desde cada comunidad.
Así, entre aplausos contenidos y miradas orgullosas, concluyó un acto que fortaleció los valores cívicos y renovó el compromiso de trabajar por un municipio más fuerte, siempre bajo la guía de nuestra Bandera Nacional.
