Jilotepec, Estado de México. La tarde cayó suave sobre la escuela María Teresa Rivero, en Jilotepec. Las niñas y los niños corrían entre risas mientras los profesores hacían los últimos preparativos para un momento especial: el encendido del árbol de Navidad. Entre el bullicio amable y la emoción que solo diciembre sabe despertar, llegó la diputada federal del PVEM, María Luisa Mendoza Mondragón, recibida con sonrisas, abrazos y pequeñas manos que buscaban compartir la magia del instante.
Al centro del patio, un nuevo arbolito esperaba su momento. Vestido con luces, esferas y la ilusión de quienes lo decoraron, parecía brillar aun antes de encenderse. Para las y los estudiantes, no era solo un árbol: era la promesa de una temporada donde abundan los deseos, los sueños y la esperanza.
Con cercanía y cariño, la diputada convivió con la comunidad escolar, escuchó a las y los niños, y compartió palabras que llenaron el ambiente de calidez. “Que esta temporada llegue con luz, alegría y esperanza para todas y todos”, expresó, sumándose al espíritu festivo que ya envolvía el lugar.
Cuando finalmente se dio la señal, el patio estalló en aplausos: el árbol se iluminó y con él las miradas sorprendidas de decenas de pequeños. La Navidad había llegado oficialmente a la escuela, recordando a todos que, incluso en los momentos más simples, la luz puede transformar el ambiente y el ánimo de una comunidad.
La diputada Mendoza Mondragón celebró junto a maestras, maestros y familias este gesto simbólico que fortalece la unión y la tradición en Jilotepec. Una tarde donde la política se dejó de lado y cedió espacio a lo verdaderamente esencial: la ilusión, la convivencia y la esperanza que nace desde la niñez.
